Sí, existe un modo para saber qué hacer en clase la semana
que viene. Ya que tenemos una serie de competencias básicas implícitas en el currículo.
Por lo tanto necesitamos programar unos objetivos para abordar durante todo el
curso.A mí me parece que es un buen método para aprender esas habilidades que necesitamos para resolver problemas del día a día. Sin embargo, todo depende de la forma en las que se enseñen estas competencias. Los objetivos no deben ser estrictos, ya que cada niño necesita una meta a la que llegar, pero no tiene porqué ser para todos la misma.
Los sistemas educativos tienen una serie de finalidades, en las que se encuentran: Utilizar interactivamente y de forma eficaz las herramientas instrumentos simbólicos, vivir y convivir en grupos sociales, actuar de forma autónoma, etc. Pero pretenden que esto se lleve de forma regular y estricta, y no miran las capacidades de cada alumno. Si adaptásemos los objetivos y las competencias a cada uno, no existiría el fracaso escolar, ya que cada niño llegaría a la meta de sus capacidades y no se rendiría cuando viese que él no llega a alcanzar el objetivo común; es más si ve que llega a su propia meta se reforzaría y tendría más ilusión de seguir aprendiendo, comenzaría a tener curiosidad por descubrir cosas nuevas y por alcanzar nuevos objetivos.
Cuando estamos ante una situación de un niño con discapacidades, no debemos pensar que no puede aprender igual que los demás, debemos ver qué interés muestra y como sería más fácil que aprenda, y si la meta impuesta es menor pues ya se iría mejorando cada vez más pero es una persona con interés por aprender y con necesidades en el día a día, al igual que cualquier otro niño con esa edad.
En conclusión, en mi opinión estoy de acuerdo de que hallan una serie de objetivos y capacidades que ayuden a vivir en sociedad. Pero es necesario hacer una adaptación personal para cada una de las personas interesadas en aprender.